sábado, 20 de septiembre de 2008

The real mr. Bidón


Escuchen a Onda bidón en http://www.myspace.com/ondabidon :)
Son lo mejor, y tocan con un bidón de parafina (L)
Son creativos, espontáneos y tienen algo muy infantil... como un desorden y una sensación melancólica pero a la vez alegre, perfecta banda sonora para recordar épocas pasadas.
Mis favoritas: Alexandra, Me aborrezco cada vez que llego tarde y Estoy tan bidón ahora.
"Onda bidon nace a partir del hastio y aburrimiento del señor bidón respecto a los métodos de producción musical electrónica. MIERDA MIERDA, PATRAÑAS, SUENA TAN BIEN PERO AARRRGGG.... No aguanto estar tanto frente al PC, enloquece... Es por eso que el señor bidón decide someter a una serie de músicos enanos bajo hipnosis para comenzar este viaje introspectivo basado en la inhalación profunda...."

viernes, 12 de septiembre de 2008

El video del mes

No hay caso. Nuevamente me atrasé y hoy subo dos videos para ponerme al día.
El de septiembre es mi descubrimiento de las vacaciones de invierno. Fidelity, de Regina Spektor, es de esas canciones agradables que, de taaanto escucharlas, se vuelven un poco insufribles. Es una canción que pasó sin pena ni gloria por mi vida. Pero miren ustedes qué casualidad, me topé con una linda foto de Regina Spektor en internet, y me cayó bien. Decidí darle una oportunidad. Vi más fotos en google y me enamoré un poquito. Hermosa ropa, ella muy dulce y simple, la carátula de su disco Soviet Kitsch (!). Todo eso me llevó al ya clásico ejercicio de sumergirme en youtube. ¡PAF! Pero cómo no me di cuenta antes de la maravilla que es, cómo la tuve tan cerca, escuchando fidelity adonde quiera que fuera, y la dejé pasar. Increible voz, canciones tan tan lindas, y los videos... diossanto.

Les dejo uno hermoso, pero que no me atrevo a decir que es mi favorito, porque cada vez que veo uno, pierdo la cabeza, juro que esta vez es distinto, que éste si lo amo, que mi amor por los otros videos en realidad no era tal, y así, me enamoro cada día.

Con ustedes, el video de septiembre: Us de Regina Spektor.





Y para que perdonen lo tarde que subo el de agosto, les dejo un corto del que no hay nada que decir. Sólo véanlo, ámenlo, rómpan sus cabecitas mediocres tratando de comprender cómo se pueden hacer cosas tan bacanes.


Los dejo, entonces, con el tardío video de agosto: Balance.








No, esta no es la foto que vi casulamente en internet, pero preferí subir esta. Me en-can-ta.

lunes, 14 de julio de 2008

Kitsch Glam

Pocos montajes de fotografía digital me enloquecen. Soy más clásica. Robert Doisneau, Man Ray, a ese nivel. Me gusta el glamour del blanco y negro, de la fotografía hasta más o menos los años 50, las fotos que develan fetiches. Claro, todo eso me lleva también a Helmut Newton, otro de mis favoritos.
Pero siempre hay excepciones, y el maravilloso mundo de internet me llevó a Marta Corcho, una española que hace unos montajes maravillosos, que llenan de color a íconos del glamour de Hollywood de los cincuenta fundamentalmente. Su referente no es solo el firmamento hollywoodense, sino también el pop y la estetica kitsch. Como ella dice, dedica su obra "a todas y cada una de las mujeres que la han inspirado y que día tras día siguen haciéndolo. Considero mi trabajo como un homenaje hacia unas personas que han significado un antes y un después a la hora de entender la elegancia, de comprender lo que realmente significa el Glamour" (me enamoré de esa mayúscula).
Es bastante interesante el tema de la elegancia, porque pareciera que Marta Corcho toma íconos de la elegancia para situarlos en un mundo irreal, saturado de estrellas de otrora hasta el punto de reírse de la sobriedad y buen gusto de una Bette Davis, una Marlenne Dietrich o una Audrey Hepburn. Es evidente que hay mayor influencia del exotismo y barroco de grandes producciones tipo Cleopatra (en sus diferentes versiones, aunque la más barroca y kitsch sea la de Liz) o estrellas que, aunque si fueron la cara del Glamour, no fueron un ícono de la elegancia, como Carmen Miranda, el kitsch personificado, o Claudette Colbert, siempre recordada rodeada de oro y frutas por su papel de, justamente, Cleopatra, todo esto junto a la mencionada influencia del pop, que no es precisamente una de las corrientes más elegantes del arte.
Las cabelleras platinadas que en aquellos años parecían iluminadas por la luna, ya no tienen ese color blanco escalofriante y elegante, sino un amarillo furioso que hace resaltar labios exageradamente rojos. Las pelirrojas ahora parecen tener un incendio rodeando sus hermosas caras (ni la distinguidísima Katherine Hepburn se salva), saturadas con fuertes sombras de ojos. Patitos de Hule en las manos de Esther Williams (diossanto), abuso de colores y de animal print, insectos alrededor de Hedy Lamar (y de otras tantas), la sola presencia en su obra de Jayne Mansfield, la platinada y voluptuosa conejita de los cincuenta, y una gran cantidad de accesorios que parecen comprados en Meiggs o rescatados del incendio del Bim Bam Bum contextualizan a las mujeres más bellas, elegantes y glamorosas del cine en una estética kitsch, vibrante y original, que reescribe y hasta se burla de la elegancia del blanco y negro y del firmamento de Hollywood.

A continuación, la época de oro del cine como nunca antes la han visto:









jueves, 10 de julio de 2008

El video de Julio

Después de esto, seguuuro que voy a subir mis pobres intentos de stop motion. En fin.

Stop motion del bueno. Juegos old school. En el mismo video. No, no en el mismo. En los mismos. Julio se queda con dos videos. Vivan las vacaciones.


Stop motion with candles



Ping pong ball manipulation

lunes, 7 de julio de 2008

Maratón del video del mes

Diossanto, pero qué dejadito que está este blog, pobrecito.
Y esa antigua entrada que anunciaba "El video del mes" y que prometia prosperar, pero que no pasó de marzo.
Es que la universidad, Los excéntricos Blanco, la cuestión palpitante, como algunos la llaman, el desgraciado facebook (en que minuto me hice esa cosa siniestra, o peor, en qué minuto la borraré!) y, bueno, ustedes saben, la vida, la inconstancia, la flojera y el mundo fuera del pc.
En fin. Me pongo al día.


ABRIL

Por aquellos dias de marzo en que las cosas eran tan distintas (aunque otras siguen porfiadamente iguales), encontré un corto de Sylvain Chomet, director de Las trillizas de Belleville. Es un agrado encontrarse con cosas así en los tiempos en que Disney anunció que dejará de hacer películas con dibujos para dedicarse sólo a las animaciones y en que dan tantas ganas de bailar como el viejo. Por favor no dejemos de lado el agrado de leer El obsceno pájaro de la noche y recordar el corto a propósito de la la cabeza del gigante (amiguis letrados, recuerden a Sarduy también). Bueno, el punto es que por esos días ya tenía video del mes, y esperaba con ansias que fuera Abril para subir La vielle dame et les pigeons, pero bueh, miren como pasa el tiempo y que floja se pone una con algunas cosas.
Eeeen fin, si les gustó las Trillizas de Belleville, seguramente les gustará este corto que tiene la misma estética medio de los cuarenta pero que queda tan bien todavía y esos personajes freakmente entrañables. Para los que somos unos afrancesaditos frustrados y snob, amen la música y odien a los gringos cochinos. Si a usted no le gustó Las trillizas de belleville, qué chucha hace leyendo mi blog. Métase al de Yingo.

Post Scritpum: (post rige acusativo) Quiero una polaroid YA.




MAYO

jajajajajaja el negro bacán jajajaja qué onda



JUNIO

Con tanta máscara, disfraz, travesti y Almodóvar, cómo no subir el tremendo Quizás, quizás, quizás de Gael García Bernal en La mala educación. Me quedo con Bosé en Tacones lejanos, pero para qué subirlo si usted puede verlo abajo, a su izquierda, en este mismo blog. Letrados: Sarduy a destajo.




Y el video de Julio... próximamente (ahora sí que si)
Y esta entrada fue escrita cómodamente desde mi cama. Sí, señores, tengo notebook =D

miércoles, 12 de marzo de 2008

Lo mejor de Simone

"En general la soledad no me aterra. Y en pequeñas dosis hasta me distiende: las presencias que me son caras me fatigan el corazón"

"Me hizo bien, me hizo mal, ya no sé adónde está mi bien ni mi mal"

"¡Ah!, esas espiñas de esperanza que de vez en cuando me atraviesan el corazón, más dolorosas que la misma desesperación"

"Uno pesa a las personas que no lo quieren cuando uno las quiere, es una cuestión de situación, no de caracter"

Cáchense esta: "Era agradable hablar con él amistosamente, como antes. Las dificultades se empequeñecían, las preguntas se disipaban en humo, los acontecimientos se fundían, lo verdadero y lo falso se ahogaban en un tornasol de matices indistintos. En el fondo no había pasado nada. Acababa creyendo que Noëllie no existía... Ilusión, prestidigitación. De hecho, esa charla no cambió nada entre nosotros . Hemos llamado a las cosas con otros nombres: las cosas no se han movido. No he aprendido nada. El pasado sigue tan oscuro. El futuro tan incierto"

Y esta otra: "Lo que me agota es la alternancia de su gentileza y sus morosidades. No sé nunca quién abre la puerta. Como si lo horrorizara haberme hecho sufrir, pero tuviera mierdo de haberme dado demasiadas esperanzas, ¿tendré que permanecer en la desesperación? Entonces él olvidaría completamente quién he sido y por qué me amó."

"¿O soy tonta? ¿O por lo menos no lo bastante brillante para Maurice? Terribles preguntas cuando uno no tiene la costumbre de interrogarse sobre sí mismo".

"Cuando se está tan bajo, no se puede más que subir, dice Marie Lambert. ¡Qué estupidez! Siempre se puede descender más bajo, y todavía más, y todavía más bajo".

Y para terminar con broshe de oro: "¡Mi Dios! es algo tan liso una vida, es nítido, cuando todo va bien se desliza fácilmente. Y basta con un tropiezo. Uno descubre que es opaca, que no se sabe nada de nadie, ni de sí mismo ni de los otros: lo que son, lo que piensan, lo que hacen, cómo nos ven".


[ Esto es casi todo lo que me mató y subrayé de "La mujer rota", de Simone de Beauvoir. Linda ella, tan simple y certera. ]
[ Noëllie es la amante de Maurice, su esposo. ]

martes, 26 de febrero de 2008

El video del mes

Hoy, señoras y señores, comienza una nueva sección en el Blog que ustéd eligió como su preferido.
Cada mes verán a su izquierda un video que tiene los méritos suficientes para convertirse en... tararararararararararararararannnnnnnnnnnn

EL VIDEOOO DEL MEEEES

Con un par de días de antelación, y para anticiparnos a Marzo con un deleite audiovisual para olvidar las terribles compras del salado mes, les presento a Thomas Fersen y su canción Louise. Para todos los snob picados a afrancesados, como yo, será un agrado escuchar a este talentoso cantante que, al ser hombre, airea la escena francesilla musical a la que asistimos gracias a las maravillas de internet y las descargas gratis, protagonizada por suaves y hermosas voces femeninas. Entre tanto Holden, Camille, Carla Bruni (que como señaló acertadamente Mabe, ya no nos gusta a los snobs porque es de la farándula), Vanessa Paradis y un cuanto hay de chicas bellas de bellas voces, Thomas Fersen es una nota distinta dentro de lo mismo, que al final es lo que tanto nos gusta.

Del video mismo no quisiera comentar demasiado. Sólo disfrútenlo a rabiar y veánlo hasta que sus ojos estén rojos. Sólo comentaré lo inevitable: NADA más delicioso que cuando se desliza por el sillón con forma de labios.
También les recomiendo el video de Hyacinthe

martes, 19 de febrero de 2008

Que nadie diga que este blog murió

Como mis fieles lectores (?) recordarán, hace bastante tiempo, por allá por septiembre de 2007, subí una entrada en la que manifiesto mi gusto por la soledad, bajo una fracesita de los tremendazos Doors como título. Ahora, y porque nunca es tarde, viene la contraparte.
Porque también disfruto de la compañía. Disfruto enormemente de la gente. Desde hace ya un buen tiempo, y después de estar al borde de odiar al género humano, elijo con pinzas a mis más cercanos para disfrutar de buenas compañías. También me permito elegir más irresponsablemente a personas que me caen tremendamente bien sin conocerlas, para pasar algunas tardes y algunas noches bien reídas, bailadas, bebidas, cantadas... como mande la ocasión.
Soy una persona que ama por sobre todas las cosas reír mucho y aunque es algo que puedo hacer sola (tantas veces he explotado de la risa en el metro, mientras escucho mi mp3 y recuerdo o pienso algo gracioso), es una maravilla compartirlo. Nada mejor que descubrir un lugar especial y hacerme asidua a él junto con alguien más. Sentir que alguien confía en mi y confiar en alguien -aunque cuento con los dedos de una mano (y me sobran) las personas a las que les confío cosas que usted, lector vulgar, no podría ni imaginar (uuuuh)- es una de Esas sensaciones indescriptibles. Simplemente matar el tiempo, hablar de nada, hacer tantas cosas que requieren de compañía...

Y, claro, la compañía de un joven apuesto es siempre agradable. El otro día, en una conversación muy “Amiguiii” con, cómo no, Maureen, comentamos que a pesar de todo, los hombres son lo mejorrrr. No, no me las doy de femme fatale (por favor), pero, qué quieren que le haga, si es algo que no se puede negar.

Reír es tanto más agradable si se hace con el Hombre con el que Quiero Estar en ese Momento (JAMÁS, repito, JAMÁS, tendría una relación amorosa en ninguno de sus grados de formalidad y compromiso con alguien con quien no riera), hay otras de Esas sensaciones indescriptibles que nada las reemplaza, y qué maravilloso es sentirse querida de esa forma, y querer de esa forma. Nada como amar los gestos de alguien y mirarlo mirarlo mirarlo y estar haciendo cualquier cosa, aunque sea sola, pero sentirlo cerca, sentir su olor, sentir sus ruidos, sus pasos por ahí, la forma en que abre y cierra las puertas, el sonido tan característico con el que se peina o cierra un libro o abre un cuaderno o se pone de pie.

Y es que hoy, con esto del matrimonio de mi hermana (de mi buena hermana, inocente y correcta, y no lo digo con tono de desagrado, sino describiéndola con todo cariño y respeto), me acordé de mi remoto pasado, de esos lejanos tiempos en que pensaba o pretendía casarme con El Hombre de mi Vida... el Único hombre de mi vida (!!!), en que pensaba que jamás pondría un pie en el lado oscuro del libertinaje, pensando que Todo era libertinaje (si, hablo de un pasado MUY remoto).

Resulta que ahora estoy lejos de aquello que alguna vez pensé para mi y que hoy está viviendo mi hermana. Y me gusta. He conocido a personas indescriptiblemente maravillosas, me he alejado de la cómoda y segura soledad para disfrutar de esas personas, y me gusta que entre esas personas haya algunas que traspasaron la línea de la amistad, que me han hecho pensar por momentos que la soledad es tan triste y asfixiante, y que me han dejado recuerdos que me hacen estar al borde de amar perdidamente al género humano. Y es que una de las maravillas de ser humanos es que podemos no estar solos de una forma que ningún otro ser vivo puede, e ir acumulando recuerdos a veces insignificantes pero que me hacen sentir que cada segundo valió la pena y que me recuerdan la fuerza y la belleza de lo que sentí en algún momento (¿no es increíble sentir cosas así?)

No es necesario hacer notar la interminable extensión de mis oraciones, el abuso de cláusulas (también interminables) y la avaricia con comas y puntos seguidos. Gracias.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

La historia de mi vida

"(...) Te doy el punto final. Es un punto muy valioso, no lo pierdas. Consérvalo, para usarlo en el momento oportuno. Es lo mejor que puedo darte y lo hago porque me mereces confianza. Espero que no me defraudes. Durante mucho tiempo, tuve el punto final en mi bolsillo. Mezclado con las monedas, las briznas de tabaco y los fósforos, se ensuciaba un poco; además, eramos tan felices que pensé que nunca habría de usarlo. Entonces compré un estuche seguro y ahí lo guardé. Los días transcurrían venturosos, al abrigo de la desilusión y del tedio.
(...)
Con la felicidad, olvidé el estuche, o lo perdí, inadvertidamente. No puedo saberlo. Ahora la dicha terminó, no encuentro el punto final por ningún lado. Esto crea conflictos y rencores suplementarios.
(...)
Ese punto huidizo nos liga, nos ata, nos llena de rencor y de fastidio, va devorando uno a uno los días anteriores, los que fueron hermosos. Sólo espero que en algún momento aparezca, por azar, extraviado en un bolsillo, confundido con otros objetos. Entonces será un gordo, enlutado, sucio y polvoriento punto final, a destiempo, como el que colocan los escritores noveles."


"El punto final"
Cristina Peri Rossi

domingo, 2 de diciembre de 2007

Lecturas veraniegas

Me queda un solo trabajo que hacer para la U. Un trabajo que es para el jueves, lo que me permite declararme de vacaciones durante este fin de semana. No sólo por el simple hecho de que me gusta leer, sino en especial por estar ahogada de leer cosas obligada, que desde hace por lo menos dos meses que me muerdo los labios y siento que algo me explotará en la garganta cuando miro mis libros, de puro que muero de ganas de leer algo que yo elija, y de poder decir alguna vez que he leído todos los libros que sobrepueblan mi pieza.

Y ahora, que al fin tengo toda la libertad de tomar cualquier libro y sentarme a leer con absoluto relajo, la desesperación de elegir uno es mayor que la de querer leer bajo libre elección. Este año, en febrero, fui a Mendoza y me traje varios ejemplares que me hacen babear. Muchos. A esos sumémosle los que he venido comprando compulsivamente desde hace unos dos años (siempre me compro libros, pero antes con mayor planificación y recato), y los muchos libros que me regaló una tía (amiga de mi papá, así que es tía de costumbre y cariño, no de sangre), que se cambió de una casa a un departamento chico, viéndose en la obligación de reducir su biblioteca. Toda esta ola de adquisición lectora significa que tengo muchos más libros de los que podría leer en un par de veranos, así que estoy obligada a elegir, cuando lo único que quiero es leerlos TODOS y AHORA.

Lo que pasa es que La Divina Comedia no es el único libro perfecto. Quizás es el único que lo es siempre, pero hay muchos otros que pueden serlo en el momento y lugar indicados. Hasta Mala onda fue perfecto en su momento. Y tengo tantas ganas de envolverme en libros buenos hasta el hartazgo (y escaparme un poco del mundo), que pretendo hacer las mejores elecciones literarias posibles.

Cuando paso mis ojos por las repisas que abundan en mi pieza y veo libros de autores que aún no he leído, muero por devorarlos. La idea de conocer más autores, de encontrar por ahí uno que sea mejor que cualquier otro que haya leído, que se convierta en mi autor de culto, que me haga sentir que escribió pensando en mi, me entusiasma hasta las mariposas en la guata. Pero también quiero seguir leyendo a tantos otros que ya me gustan, para ver si me gustan más o menos, por el placer snob de leer mucho de un solo autor para creerse un poco el cuento de ser experta en..., o simplemente para llevar un orden quizás necesario entre tanto caos impreso.

Y no crean que lo ya leído está descartado. Qué ganas de leer ese libro o ese cuento que me estremeció, que disfruté tardes enteras durante las cuales me sacó completamente del mundo, y que he ido olvidando injustamente. Hay tanto libro que merece ser releído, subrayado, carreteado, que merece que algunos de sus pasajes queden íntegramente en mi memoria, que merecen ser citados en cartas (amo escribir cartas, como algunos ya sabrán), conversaciones, en lo que sea, porque son tan buenos, o tan míos, que pueden llegar a ser salvadoramente iluminadores. Para qué decir el potencial epigrafiero de estos libros, que es especialmente beneficioso en vacaciones, cuando AL FIN tengo tiempo y cabeza para ponerme a escribir.

No soy capaz de decidir si quiero leer una buena historia, simple, rápida, redonda, tipo Zambra (que fuma mucho), para sentarme en la sombrita de la terraza con algo helado para tomar, para acordarme de algo o alguien real, tan real como creo que es la historia que leo, y alegrarme silenciosamente de ese recuerdo o correr a llamar a esa persona, o mandarle un mensaje o un mail, como ya lo he hecho tantas veces (aunque a veces esos recuerdos no me alegran, y de todas formas terminan en un mail).

Pero puede ser que lo que quiera sea algo un poco más cabezón, y tratar de entender lo imposible: cómo puede haber gente tan seca, cómo sus cabezas llegaron a crear algo así, y dormirme feliz por lo increíble que es (y aquí me pongo mamona y fome) lo que tanto tanto tanto amo, (que vergüenza lo mamoma, que vergüenza lo mamona): la literatura (aún estoy a tiempo de borrar esto, bórralo Jesu, bórralo!!).

Y obvio que quiero saber si eso que tanto me recomendaron es tan bueno como dicen, y salir de la duda y la ignorancia de no haber leído ese libro, a ese autor del que siempre hablas tanto, y con un entusiasmo que me contagias y me pone tan alegre. Me enloquece la idea de al fin poder sentarnos a comer algo rico y comentar todo eso que quisiera pero no puedo porque no he leído, para ver cómo te vas entusiasmando cada vez más, cómo te pones a hablar más rápido y más fuerte y más tartamudo, y vas delatando lo que eres, al haberte fijado en esa parte más que en las otras, al haber recordado con exactitud esas líneas, justo esas.

Pero al final, elija el libro que elija, al menos sé que cualquiera será bueno para comentar comiendo algo rico, que cualquiera me hará tomar el teléfono, o el celular, o hará que me siente frente al computador para escribir un (otro) mail.


y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua