miércoles, 1 de noviembre de 2006

Recuerdos y por qués, Edición Especial.

Como decíamos el otro día con mi tan pero tan querida amiga Berni, hace tiempo veníamos imaginando cómo sería este día, un año después de la muerte de Chago, y qué raro era pensar que esta fecha ya se acercaba. Nunca pude imaginar cómo sería. Y ni siquiera ahora puedo imaginar cómo terminará.
Sólo se que, hasta el momento, estoy tranquila, con una sensación extraña al recordar un pasado tan diferente y al darme dcienta de que con sólo 18 años ya pienso en lo increible que es cómo puede cambiarnos la vida. Porque es todo tan diferente...
Me acuerdo que durante los días que lo buscábamos, me arrepentía de no haber estado más con él y no haberle dedicado nunca el tiempo que dediqué en su búsqueda, y lo mismo con tantas otras personas que, por tener siempre cerca, nunca aproveché ni valoré como lo merecian.
Ahora entiendo que es imposible dedicarle todo el tiempo del mundo a todas la personas del mundo porque, qué se la va a hacer, el tiempo no se detiene y hay tantas otras cosas que hacer. Me volvería loca si estuviera todo lo que quisiera con todas las personas que quiero, pero lo que sí se puede hacer es valorar taaaanto más todo lo que tenemos, no dedicarle más tiempo a las personas sino aprovechar ese tiempo que pasamos juntos, aunque sea poquito, y sentir mucho, mucho más. Querer más, extrañar más, admirar más.
Yo siempre quise al Chago de una forma muy, muy especial, pero siento que debí haberlo valorado más, haberle dado un lugar más importante en mi corazón, aprovechar al máximo ese sentimiento que tenía aunque al final doliera más.
Y es difícil explicar esto, porque no quiero decir que no lo quise lo suficiente, pero es una sensación como de que mi corazón tiene una capacidad mucho mayor, de que hay que entregarse más, sin miedo, porque al final uno se da cuenta de que valió la pena, de que el corazón está para eso, y al final no es tan difícil ser un poquito más feliz.
Es bueno darse cuenta de que todo el sinsentido que hay en el mundo, que permite que la gente no sea feliz y no quiera vivir, parece tener un poquitito de sentido al ser el causante de cosas buenas. Conocí gente que sin duda ya es importantísima en mi vida, me hice un poco más fuerte, aprendí harto, veo las cosas de una forma diferente y parece que mejor que antes, y 365 días despues, puedo decir que estoy tranquila, con muchas dudas sin responder (que jamás tendrán respuesta) y con pena también, porque lo extraño y qué injusto que pasen estas cosas, pero disfrutando de las cosas buenas que salen de esto y valorando tanto la vida.
Porque es inevitable pensar en lo mal que tuvo que haber estado el Chago justo en el momento en que partió a tirarse al río. Cuando paso por el Mapocho y me quedo mirandolo, me doy cuenta que jamás tendría el valor de hacerlo, porque jamás he estado tan mal como para sacar ese valor de algún lugar de mi interior, y sé que jamás podría estarlo. Al final, nada parece tan tan malo. A pesar de los problemas, de la herida que todo esto dejó en mi, de los momentos complicados de la vida, que son tantos, igual me gusta vivir. Y vivo con la esperanza (a veces muy vaga, es cierto, por esperanza de todas formas) de que las cosas pueden ser siempre mejores.
Y ahora si que no pidan una gran actualización, es simplemente imposible ordenar mis ideas hoy y más encima dedicarme a escribirlas con gracia para el deleite de un par de personas que se pasean por aquí. Además, no puede haber peor hora para escribir en el blog... nunca más actualizo después de almuerzo. Para colmo: estoy apurada y muerta de sueño.

domingo, 29 de octubre de 2006

Impresiones de una chica de ciudad

Para los que no lo sabían, me encanta la arquitectura. Nunca tanto como para haber pensado en estudiar esa carrera, ni para vivir frustrada por ni siquiera intentarlo, pero me encanta admirar notables construcciones, pensar en la distribución de la ciudad, imaginar proyectos que jamás se realizarán, etc, etc, etc. Es por eso que tengo varias ideas que creo podrían sustentar una entrada al blog, aunque no me pidan mucha cohesión.
1. Mi amada Ñuñoa: Comuna en la que vivo desde que nací, perfecta para crecer y tener hijos (en el intermedio pretendo dejar estos barrios para emigrar a providencia, el forestal [con qué plata jajajaja] o lo que estime su cariño), caracterizada por sus tranquilos y residenciales barrios, donde cada casa es reflejo del cariño de años de una familia. Qué enternecedor. Pero NOOOO, no todo es para siempre, y el clásico y hermoso paisaje ñuñoino está siendo salpicado por edificios. Después de protestas por parte de un grupo de amantes de esta comuna, se logró la prohibición de construcciones en altura POR UN AÑO, DIOSSANTO. De qué sirve esa medida, no sé. Es, simplemente, un insulto. Pero qué se puede hacer, hay que asumir que a la gente no se le puede pedir sentido común (no ha sido fácil asumirlo). Es horrible imaginar estas hermosas calles llenas de edificios, y para colmo sobrepobladas. No me hace ninguna gracia pensar que en un tiempo podría vivir entre bocinazos y que llegar a la puerta de mi casa será una odisea en la que tendré que recurrir a los codazos para pasar entre un mar de gente. Por qué rayos nadie se preocupa de hacer un proyecto para ñuñoa, construir sólo en algunos sectores destinados para eso en lugar de salpicar cemento por todos lados, o hacer edificios de no más de tres o cuatro pisos, de esos taaan lindos que tienen fachadas de casa.
2. Las intervenciones más feas posibles: la línea 4 del metro es cómoda, linda, shúper galáctica, y es agradable que tenga estaciones que pasan por afuera. Para el que va en el metro, obvio. Pero para toda la gente que vive en ese sector, no hay nada más feo (ni para los que todos los días pasan por ahí, obvio). Además de la espantosa contaminación acústica, el metro es como un tajo en el cielo, que para colmo segmenta la ciudad. Y todo porque cuando chicos veíamos los Supersónicos y nos quedamos con la idea de que esas pasarelas en altura son lo más futurista y avanzado que hay. Y para qué decir las carreteras. Me impresiona ver la parte de Vespucio que se convirtó en autopista y pensar en que la gente que vive ahí, ya no puede cruzar lo que hasta hace poco era su calle. Seguimos segmentando y haciendo cada día más fea la ciudad.
No puedo negar que es necesario el progreso, que algo hay que hacer con la cantidad de autos que aumenta y aumenta y con toda la gente que de alguna forma tiene que movilizarse. Pero por qué no seguir modelos de ciudades europeas que tienen carreteras alrededor de la ciudad y avenidas expeditas que llegan al centro, donde el paisaje no se perturba y tampoco hay tacos como aquí. Por qué imitamos a los europeos en superficialidades, y en las cosas que importan nos creemos lo suficientemente avanzados para no imitar a nadie. Pfff.
3. Los que no queremos cerca, pa la periferia !!: Y la mayoría de la gente piensa así. Y aquí, por favor veamos LOS ERRORES de los europeos. No me gustaría en lo más mínimo una ola de violencia como la que brotó en Francia, cuando los grupos segregados se aburrieron de que les tocara lo peor. Ghettos sociales, pésima infraestructura y sevicios... así no se puede vivir. Pero qué tanto se puede pedir en este sentido, si ni siquiera la calidad de las viviendas sociales es decente. En realidad, ni siquiera se puede hablar de calidad. Así, menos se puede pretender que les den espacios adecuados.
4. Y dónde está la vanidad: teniendo la excusa del bicentenario, con mayor razón alguien debería preocuparse de hacer grandes proyectos para embellecer la ciudad, hacer importantes construcciones que algún día se conviertan en la típica postal de Santiago. Ok, hay proyectos, pero hasta donde yo sé, ninguno es ashí muy artishtico que digamos. Lo que quiero es un Gaudí, un Hundertwasser... no me digan que es mucho pedir (jajajaja). Por último, si no hay ni un Gaudí ni un Hundertwasser, que haya alguien que se preocupe de preservar lo lindo que tenemos, de limpiar la ciudad (no sólo sacar basura, sino sacar taaaanta cosa que estorba a la vista, dar mayor uniformidad a ciertos barrios, etc.) y en especial de educar a la gente para que cuiden al pobre Santiago.
Si usted está pensando que muchas de estas ideas son irrealizables, seguramente está en lo correcto. Plata, siempre plata. Pero me pregunto yo si al final no se recuperaría plata si Santiago termina siendo una de las ciudades más lindas de latinoamérica, porque PODEMOS SERLO, COMPAÑEROS. Y cómo no va a haber gente a la que le apasione el tema. Tanto arquitecto cesante, que podría dedicarse a algo de lo que digo y después saldría en miles de reportajes sobre cesantes creativos y emprendedores. Porque todo esto es tarea de arquitectos. Qué se meten los ingenieros, ¡que dejan las cosas peores!
Y está más que claro que esta entrada pudo haber sido mucho mejor, que hay tanta cosa que quedó en el aire o tan mal explicada. Pero qué quieren que haga, si la vida del estudiante es así. La gramática y Stephen Dédalus me esperan. Oh, Stephen, Stephen...
Y todo esto es la rápida escritura de un monólogo que mi amiga Elvira tuvo la gentileza de escuchar.

domingo, 22 de octubre de 2006

Señor usuario:

Favor de dirigirse a la entrada del 19 de septiembre, recientemente editada.
Gracias.

jueves, 19 de octubre de 2006

Decepción, le dicen algunos...

Quizás sea por lo que ya les contaba del viejazo, por la crisis emocional que me predijo Maureen por allá por marzo cuando leyó mi mano, por mi pésima alimentación basada en tentaciones bastante alejadas de eso de la dieta balanceada y el aporte vitamínico (obvio que soda está sonando ahora en mi cabeza) o quién sabe por qué. La cosa es que me canso rápido, mi animo deja mucho que desear y estoy bastante desmotivada con la universidad. Una lata, en verdad. Además, como en serio me gusta mucho mi carrera, no se por dónde atacar la desmotivación, mas que nada porque ni intuía de dónde surgía. Pero las cosas están un poquito más claras.
Quizás todo se explica por el ambiente en el que estoy, por mis anhelos, por tantas cosas que he ido descubriendo desde hace un tiempo con algunas compañeras en conversaciones deliciosamente fructíferas.
Y aunque me gustaría comenzar este párrafo con un "quizás", mejor ir al grano. Resulta que me gusta mi universidad, mi carrera y mis compañeros. Pero no me conformo. Sí señores, quiero más. La gente es simpática, la carrera entretenida, pero qué pasa más allá (no
más allá del taca, eso ya lo sabemos) qué pasa con las inquietudes que se escapan de la malla, con los talentos que sin duda hay, con el dialogo y la discución, mierda !!! Todos van a sus clases (con suerte), sacan sus fotocopias y se van, siendo las únicas excepciones los seguidores del dios Taca y algunos personajes recurrentes pero que, para qué estamos con cosas, no aportan en nada más que en hacer que la facultad no se vea vacía.
Un humilde (¿?) intento por hacer algo contra esta situación fue el lanzamiento de MI MI MI MI MI revista de literatura erótica, la querida Tabú (siii la hice yooooo jajaja que bacaaaan), sobre la cual ya viene una entrada. Pero falta taaanto, taaaaanto que hacer. Y lo peor es que quizas todos los esfuerzos sean inservibles, ya que todo pasa por una motivación personal. Hoy terminó el coloquio de Diamela Eltit, con una concurrencia vergonzosa en las tardes, cuando los alumnos no pasan accidentalmente por afuera y entran porque no hay nada mas que hacer, ni tienen clases que capear. Y, claro, la carrera no es creativa, y uno de sus enfoque es justamente ese, participar de esta farandulilla literaria que me tenia embelezada, debo decir. Cómo no se interesan por un evento así, con exelentes teóricos, críticos y escritores, si es este el futuro por el que muchos entraron (entramos). Y esto puede sonar terriblemente snob, pueden acusarme de pretender pertenecer a una elite intelectual (como alguna vez lo hizo Maori jajajajaja y eso si que es antiguo), pero me hacen falta los literatos que andan con libros bajo el brazo, con lentes, shuper locos en la wena onda, el humo del cigarro (campo abierto a diversas interpretaciones), toda esa onda bien intelectualoide y bohemia, y algo así como la realización en masa del Club de la Serpiente (oh, Rayueeela, Rayueeeela).
Y resulta que no es sólo que la gente no esté ni ahí, sino que yo misma me he alejado de todo eso. Desde que entré a la U escribo considerablemente menos, no tengo la inquietud de estar buscando recitales de poesia, mesas redondas ni charlas varias hasta debajo de las piedras y para qué decir que ya apenas leo cosas por mi cuenta. Y todo esto me tiene, realmente, desanimada.
No era esto lo que quería.
Una de las cosas que buscaba era desarrollar mis gustos y talentos y aunque he aprendido mucho, aunque he conocido grandes amigos, poco es lo que me he podido desdenvolver en ese sentido por falta de oportunidades y gente interesada.
Ahora que ya cuento con personas que sé que están en la misma, y que estoy en una campaña sin fines de lucro para Ordenar Mi Tiempo, a ver si logro hacer de mi vida algo un poco más parecido a lo que esperaba de ella. Porque yo no estoy donde estoy para decir que salí de una buena universidad o sólo para pasarlo bien con mis amigos. Yo quiero hacer cosas, muchas cosas, vivir por ellas, llenarme de ellas y acostarme cansada pero feliz de todo lo que he logrado. Quiero escribir, escribir, escribir, leer, llevar lo que hago y lo que otros hacen a tooodos lados, comentar, opinar, investigar, aprender, mover a la gente y los sentidos, no quiero cansarme de sólo pensar en lo dificil que pueden resultar las cosas, no quiero desanimarme al ver el desinterés general, porque no soporto la conformodidad, el letargo y la falta de creatividad. Y por favor por favor por favor que las iniciativas sirvan de algo, miren que no quiero ser una vieja amargada y desmotivada que no hizo nada en su vida.

martes, 19 de septiembre de 2006

La actualización más decepcionante del último tiempo

El cumpleaños de mi hermana y la obligada once familiar, la retirada de Schumacher y lo que fue la Fórmula 1 para mí cuando tenía 11 años, la transformación de la Revista de libros de El Mercurio en sólo dos páginas anexadas a Artes y Letras, que "coincide" con la aparición del cuerpo F de "Espectáculos" (que toooodoooos sabemos que es farándula), algunas nociones sobre las cosillas que escribo y cómo los demás piensan que son cosas "definitivas", como si ya hubiese comenzado a escribir Mi Obra, y la mezcla de terror y risa que eso me da, cómo voy recordando películas a cada paso que doy, haciendome creer que la vida no es otra cosa que una caótica seguidilla de escenas que ya se hicieron, el tiempo y su complejísima asimilación, el cumpleaños de Maureen con impactante cambio de look incluido y tantas otras cosas son las que pensé contar en este blog.
Pero no lo hice.
Quizás rescate algunas para próximas actualizaciones, pero ahora, en vista de que aún no le agarro el ritmo a esto del blog y de que tengo tantos otros planes para hoy, los dejaré con un manjarcito. Deleitense con el humor ingles de los Monty Phyton y QUE VIVA YOUTUBE !!


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Ok, ok, ok. El título de esta entrada estaba puesto ANTES de que NO me resultara subir el video, lo que hace que sea aún mas decepcionante. Más decepcionante que si misma hace un rato, diossanto.
Es que la tecnología me odia, es un hecho. Así que dejo el simplísimo
link hasta que pueda editar la entrada y poner el famoso video. Cuidado con reirse mucho.
Hoy, 22 de octubre de 2006, finalmente LOGRÉ SUBIR EL VIDEO.
Estoy sin palabras.

sábado, 9 de septiembre de 2006

Recuerdos y por qués, primera parte.

Hace nueve días que hay cosas que me dan vueltas y vueltas en la cabeza. No quise escribirlas acá porque consideré que no era el lugar, pero qué tanto, si ni tanta gente lee esto, y ni tan privado es... de hecho, todo Chile supo de la muerte de Chago, hace 10 meses y nueve días.
Ayer estaba en el living de mi casa, pensando. Me quedé mirando esa enorme biblia en latín que tanto me gusta y todoooos los símbolos religiosos que abundan por mi casa. Durante mucho tiempo pensé que las creencias que parecían tan fuertes dentro de mi eran cosas que mi familia me metió en la cabeza y que en el fondo mi fe no era tal. Claro, al darle vueltas a la cuestión, puede llegar a ser muy difícil creer que Dios existe, y para qué hablar de lo que puede pensarse de la Iglesia como institución. Finalmente decidí dejar de darle vueltas al tema hasta que se me presentara como una necesidad.
Y el Chago se mató.
Entonces me di cuenta que independiente de lo que creyera (o de las cosas en las que ya no creía), ténía la sensación, casi la certeza, de que Chago estaba (y está) en Algún Lado, vivo de cierta forma. No puede ser que todo acabara, que "ya no más Chago". Y si vive aún, es gracias a Dios. Tiene que ser gracias a Dios.
Ahora que han pasado nueve meses, pienso lo mismo, y no creo que sean cosas de las que yo me convensa para consolarme, como creí que podía pasar. No. Yo SÉ que vive, y que existe un Dios que se lo permite y que lo quiere y le está dando lo que Chago nunca encontró en este mundo. De hecho, me parece muy racional pensar que hay muuuchas cosas que se escapan a la razón, y no por eso son inventos del hombre. A veces hay que dejar de intentar entenderlo todo y creer así no más... ¿a eso le llaman fe?
Cuando era chica y murió mi abuela (justamente mañana es el aniversario de su muerte, si es que se le puede llamar aniversario), empecé a ver las nubes muuuuucho mas seguido, y buscaba la más grande y gooorda y blandita porque sabía que esa era su casa, que ahí estaría mi abuela. Cuando murió Chago, me puse a buscar dos nubes. Y desde el primero de septiembre, volví a hacerlo. Claro, no está en las nubes, pero qué importa, él y mi abuela están en algún lado y así pienso en ellos, con plena conciencia de que viven.
Otra cosa que también me da vueltas y vueltas en la cabeza es esa sensación de que existe un mundo, una dimensión o algo (dimensión me parece más apropiado, en realidad) donde estan todas las cosas que Chago no alcanzó a crear. Y son taaaaantas. No lo digo porque esté muerto, pero era una persona talentosísima y con una creatividad envidiable, y si hay algo que lamento muchísimo ademas de la pérdida de mi amigo, es no poder ver todas esas cosas que pudieron existir pero que se quedaron en una especie de limbo. Hoy me acordaba cuando Ameba me dijo que le daba mucha pena que Chago muriera, pero que no era sólo pena por mi (ella es amiga mia del colegio y no lo conoció), sino que lo sentía como una pérdida, que por lo que yo le había contado de él y por las veces que vio su fotolog, sentía que era alguien increible. Sin duda, no pudo decirlo mejor. Era una persona increible, y eso se notaba a lo leeejos, en gran parte por su forma de pensar, por esa creatividad, por cómo veía las cosas. Incluso pensé durante mucho tiempo que de haberlo ayudado aunque sea a que no se matara en un tiempo más, él mismo hubiese valorado más sus talentos, hubiese comenzado a tener proyectos, ideas, ganas de hacer cosas, y finalmente habría descubierto una motivación para quedarse en este mundo. Me costó tanto entender que alguien como el Chago no tuviera oportunidad de ser feliz nunca... ahora, aunque no tengo certezas sobre eso, entiendo un poco mejor que quizás no había caso, que este mundo no era para él, o que ya no tenía sentido seguir luchando, que no valía la pena tanto esfuerzo.
Para mi, todo esfuerzo vale la pena porque ser feliz lo compensa, pero para él las cosas eran distintas, y quizas su decisión no fue tanto una decisión en vista de que no había más opciones para elegir, y la felicidad no era una meta alcanzable.
Pensar eso también me ayuda a sentirme menos culpable. Aunque no puedo decir que me sentí culpable por su muerte (quizás en algún minuto lo pensé, pero nunca más que eso), sí me sentí un poco culpable de no haberlo hecho más feliz, de no ayudarlo a vivir un poco más para que finalmente aprendiera a disfrutar la vida. Tal vez el tiempo no tenga nada que ver. Tal vez sólo lo hubiese retenido en un lugar en el que no quería estar, y aunque tuviera 50 años habría terminado matándose.
Y cuántas cosas me faltan por decir. Pero cada vez pierdo mayor coherencia y es imposible escribir todo lo que he pensado. Mejor lo dejo para más adelante.

¿Quieren ver que su talento no es una cualidad que le otorgo por las circunstancias?
www.clonazepam.tk. He aquí un canapé.
Por su puesto, todo esto ha sido escrito con un soundtrack Chaguístico. Desde esa canción de Led, Kashmir, que tantos recuerdos me trae, hasta el infaltable Radiohead. Imposible no mencionar a Franz Ferdinand.
Y esto sí es lo último: la idea de las notas con esta minúscula letra es del tan querido LV.

viernes, 1 de septiembre de 2006

El viejazo

Este es mi cuarto o quinto resfrio del año. Mi naríz está seca y se está empezando a despellejar (odio el confort lija de la universidad), mas o menos cada seis horas me dan ataques de tos, mi voz es irreconocible, ya no soporto estar gangoza y tener que andar como pava por la vida respirando por la boca ¬¬ (ya saben, si me ven con la boca abierta, ES PORQUE NECESITO RESPIRAR). Para qué decir que me revienta cuando toso y me dicen "bótalo".
Y yo que amaba el invierno.
Ok ok, aún lo amo (¡cómo no!), pero me estoy dando cuenta de que el paso de los años me impide disfrutarlo como antes. Para empezar, soy MIOPE. Y miope con ganas. Y aunque amo con desquicio mis lentes grandooootes y redondoooondos =D, no es agradable que se llenen de gotas. Entonces, si quiero caminar bajo la lluvia (uno de mis más preciados hábitos), tengo que sacarmelos y NO VEO NADA O_o
Y ya les hablé del resfrío. Ni los antes milagrosos Tapsín Caliente Día y su hermano nocturno tienen efecto en mí... de tanto tomarlos, me hice inmune. Me gustaría pensar que una caminata bajo la lluvia no es capaz de provocarme un resfrio como cuando era chica y corria y corria bajo tormentas (no es exageración, consideren como escenario mi parcela), pero no nos engañemos, señores, es cosa de ver mi estado...
Es un hecho que jamás dejaré de difrutar el caminar bajo la lluvia. Pero por Dios que cuesta sobrevivir al paso de la edad. Y debo reconocer que este invierno mis caminatas disminuyeron notoriamente respecto a años anteriores.
Me pegué el viejazo.
Y no sólo por los inconvenientes que trae la fría estación, sino por las cosas que estoy disfrutando de ella. Qué delicia es acostarse y taparse hasta el cuello, viendo una buena película y tomando té o café muuuuy calientito (¿o calentito? Sé que no soy la única que tiene esta duda...), o escuchando jazz o al Eterno Idolo Wachón Frank Sinatra. Cáchense lo vieja.
Y nada mejor que calcetines gruesos de lana, cero glamour como en mis años mozos, y qué ganas de acordarme cómo tejer para hacerme bufandas mientras disfruto de la comodidad de mi cama.
Incomparables son los carretes en casa, con estufita al lado, buena musica, sus papitas fritas grasosas y una conversación De Aquellas. ¿Dije carrete? Diossanto, parece que ya no estoy para esos trotes.


Es que en enero cumplo 19, sabian ??
DIECINUEVE.
Hace unos dias pensé en eso y fue como OOOOH, QUÉ VIEJA. Me acordé de cuando yo era chica y decia que mi hermano mayor tenía 19 y mis compañeros me decian "que graaaaaaaande" y, claro, para mi era como un adulto, Un Grande, estaba en el adulto mundo universitario, tenia amigos adultos, salía en las noches y llegaba tardísimo (o temprano) como los adultos y MA-NE-JA-BA... como los viejos !!
Y después me acordé de mi buen amigo de 25... y sonreí :)


ya oh, si sé, cero aporte la entrada, qué quieren que haga, si fue justo esto lo que rondaba en mi cabeza cuando me senté frente al pc...

miércoles, 30 de agosto de 2006

Bloggear o no bloggear

Segunda entrada en mi blog. Y eso que la primera era sólo para decir algo.

Y YA TENGO DUDAS EXISTENCIALES RESPECTO AL FAMOSO BLOG.

Muchas veces me han aconsejado que deje mi fotolog para instalarme por estos lados, y si no lo hice antes fue sólo porque dudaba de mi constancia para actualizar, porque la idea de tener una de estas paginitas de moda me seducía bastante, debo admitir. Ya, al fin me animé, me hice el blog y resulta que NO quiero escribir.
Hoy fue un día memorable, con cosas medio tristes, pero lleno de detalles dignos de contar. ERROR. No quiero contarlos. Esta cosa puede ser leida por cualquier persona (oooh, ¿en serio?) y particularmente este día ha sido MUY PER-SO-NAL. Tiene mucho mas sentido escribir en un diario (debería retomar esa práctica... me arrepiento de no haber escrito tantas cosas que me han pasado desde que dejé de usar uno) o subir una foto que SÓLO YO entiendo por qué subo, con algunas palabritas para los visitantes que no revelan lo que tiene que quedar única y exclusivamente en mi memoria. Ok ok, no es que crea que todos los cibernautas quieren saber sobre mí y están esperando que cuente algo personal para su deleite, pero eso no significa que tenga plena libertad para escribir lo que se me ocurra porque, está claro, esto es PÚBLICO.
Es cierto que puedo utilizar este espacio para opinar sobre actualidad, subir mis cuentos, comentar libros, películas o lo que sea. De hecho, ese será su fin. Pero la idea que tenía en un principio era bastante más cercana al diario de vida.
Y en realidad que tonto todo esto, si es taaaan obvio que hay cosas que nunca podré escribir aquí, si es taaaan obvio que terminaría escribiendo sobre actualidad, libros y películas, pero hoy tantas cosas dejaron de ser obvias, pienso en el futuro con tantas dudas, y cómo quisiera escribir sobre eso. Pero no puedo.


A retomar el clásico y fiel diario de vida, se ha dicho.

miércoles, 23 de agosto de 2006